Odontología restauradora y estética

Endodoncia

La finalidad del tratamiento conductoterápico es poder conservar funcionalmente un diente cuya pulpa está irreversiblemente dañada; de otro modo, debería ser extraído para eliminar el dolor y/o la infección del diente, del hueso y de los tejidos perirradiculares.

Naturaleza de la endodoncia (conductoterapia)

Casi siempre bajo anestesia (salvo cuando la pulpa está gangrenada) y con controles radiográficos sucesivos, se abre acceso a la cavidad donde se aloja la pulpa o «nervio» mediante fresado del diente. Luego se cateterizan los conductillos de las raíces, se vacían de contenidos orgánicos y de restos podridos, se dilatan mediante instrumentos apropiados ( limas , escariadores ), se desinfectan y se rellenan con un material especial ( gutapercha ) hasta un lugar situado junto al extremo de las raíces .

 

Restauraciones

Restauración es una reconstrucción de una porción de diente, destruida, fracturada, desgastada o afectada irreversiblemente por patología, previa terapéutica de la misma y preparación dentaria apropiada.

Según su amplitud o extensión, las restauraciones también se dividen en:

  • Simples, cuando sólo interesan a una superficie.
  • Compuestas, si afectan a dos superficies.
  • Complejas, en el caso de extenderse por tres superficies.
  • Grandes restauraciones, si afectan a cuatro o más superficies.

Tipos de restauraciones

Atendiendo al procedimiento de realización y otras características, la restauraciones se dividen en:

  • Obturaciones (popularmente, «empastes») realizados con distintos materiales y procedimientos, en los que los materiales se colocan en el diente en estado blando y se endurecen y conforman en la boca; pueden ser de amalgama (metálicas) de resina compuesta o «composite» (un material estético) o de algún tipo de cemento (principalmente, ionómero de vidrio ).
  • Orificaciones, ya casi en desuso; son reconstrucciones a base de oro cohesivo que se va prensando y cohesionado en la propia cavidad del diente.
  • Incrustaciones, consistentes en pequeñas piezas rígidas (metálicas, de porcelana o de resina compuesta) sustitutivas de las partes perdidas, prefabricadas a medida y cementadas o adheridas a los tejidos dentarios remanentes; se clasifican en inlays, onlays y overlays, según su situación y extensión.
  • Frentes laminados (o carillas ) estéticos: son unas láminas muy delgadas de porcelana o de resina, bien prefabricadas o bien fabricadas a medida, que se adhieren a la superficie labial o anterior de los dientes para restaurar sus defectos anatómicos o estéticos.
  • Coronas o fundas coronarias; son coberturas completas o parciales de la superficie de los dientes. Se fabrican a medida, después de que el dentista talle o desgaste los dientes y obtenga un molde del muñón o eje dentario de sujeción, al que finalmente las cementan o adhieren. Pueden ser de metal, porcelana, metal-porcelana, resina o metal-resina.
  • También se consideran restauraciones, diversos medios accesorios o complementarios de retención (pernos, pins , etc), que tienen por función reforzar el diente debilitado y ayudar a la sujeción de la parte reconstruida del diente.

Finalidad

  • Restaurar la integridad anatómica y funcional de los tejidos duros dentarios perdidos o dañados irreversiblemente.
  • En ocasiones, la finalidad es estética.

 

Blanqueamiento

Se puede realizar en la clínica dental con productos que se activan por la luz, ya sea luz halógena o láser. También se puede realizar en casa fabricando unos moldes a medida de los dientes donde se deposita el agente blanqueante.

Una cubeta de blanqueamiento dental es un dispositivo en forma de herradura de acrílico blando transparente que tiene grabadas las huellas de sus dientes para adaptarse perfectamente a ellos y sirve de vehículo para llevar un gel blanqueador a los dientes.

 

Limitaciones

El blanqueamiento de tipo ambulatorio tiene limitaciones:

• Los dientes se pueden blanquear entre 2 a 4 grados o tonos de la escala cromática, pero lo hacen de una manera homogénea, por lo que las bandas o vetas más oscuras, aunque resulten aclaradas, no desaparecen.

• Debe saber que no se consigue un blanqueamiento ilimitado: una vez alcanzado un cierto punto de blanqueamiento, el gel ya no tiene efecto.

• Igualmente, el efecto blanqueador tampoco es indefinido: un tiempo después de haber terminado el tratamiento se empieza a producir una ligera recidiva del antiguo color. Este oscurecimiento, que podríamos cifrar en un 10 %, se puede combatir repitiendo una sesión de gel blanqueador cuando observe el oscurecimiento, y puede prevenirse notablemente con una sesión mensual de blanqueamiento, como mantenimiento.

• El efecto blanqueador requiere cierto tiempo: generalmente es cuestión de varias semanas. No se acelera con poner mayor cantidad de gel en las cubetas o con tenerlas colocadas más tiempo que el recomendado. El blanqueamiento requiere sesiones y sesiones de un tiempo determinado, y no mayor (para minimizar la sensibilidad dentaria).