Cirugía Oral, Periodoncia e implantes

Periodoncia

Objetivos de la fase básica

 

  • Eliminar los contaminantes (el cálculo , la placa bacteriana y el cemento –un tejido dentario que envuelve las raíces– contaminado) adheridos a la superficie de las raíces dentarias.
  • Alisar las superficies de dichas raíces para facilitar la adhesión de la encía al diente.
  • Reducir las bolsas periodontales a una profundidad fisiológica o normal para que Vd. pueda mantener con una correcta técnica de cepillado el surco crevicular –«rendija» entre la encía y el diente– libre de microbios (si no se logra, estará indicada la repetición de la fase básica o el tratamiento quirúrgico).
Naturaleza del tratamiento «fase básica» y limitaciones del mismo

 

  • Generalmente previa anestesia, se raspan meticulosamente las superficies de las raíces de los dientes por debajo de la encía mediante unos instrumentos de mano adecuados ( curetas ).
  • El raspado-alisado radicular no garantiza la remisión o reducción suficiente de las bolsas, por lo que puede ser necesaria su repetición o el recurso a procedimientos quirúrgicos.
  • La regeneración de los tejidos dañados o perdidos anteriormente es excepcional y en todo caso muy limitada (nunca completa).
  • Importante: Le recordamos que el tratamiento de la enfermedad periodontal no es curativo definitivamente , por lo que Vd. necesitará un tratamiento de mantenimiento crónico a base de:
  1. (i) profilaxis (limpiezas) periódicas en la consulta (habitualmente cada dos a seis meses, aunque variará según su riesgo personal de experimentar una recidiva o reactivación, lo que depende fundamentalmente de su técnica de cepillado y de si es Vd.fumador)
  2. (ii) ocasionales repeticiones del tratamiento (mediante fases básicas –raspado-alisado radicular– y, más raramente, cirugía).

 

Implantes

 

Finalidad

Reemplazar, en la medida de lo posible, la función de las raíces de alguno o algunos de los dientes perdidos mediante una estructura intraósea, biocompatible ( implante o fijación ), apta para sujetar algún tipo de prótesis dental.

Naturaleza del tratamiento

En general, aunque hay variaciones, la técnica consiste en lo siguiente:

  • Previo estudio radiográfico (preferiblemente calibrado) y planificación sobre los modelos, y siempre bajo anestesia local, se practica una incisión y despegamiento de la encía (aunque en ocasiones puede evitarse y basta con penetrar a través de ella hasta el hueso con un perforador – punch – o con una fresa; son las llamadas colocaciones transmucosas , cuyo postoperatorio es magnífico).
  • Se prepara, mediante instrumentos rotatorios o manuales, un lecho de dirección, diámetro y profundidad apropiados, para que el implante pueda ser introducido en él: (i) sin dañar estructuras anatómicas vecinas (raíces adyacentes, nervio dentario, seno maxilar, etc.) y (ii) contra una cierta resistencia, que garantice su estabilidad inmediata (estabilidad primaria).
  • Se coloca el implante roscado o a presión, en el lecho, hasta la profundidad adecuada.
  • Se sutura la encía, bien dejando los implantes totalmente enterrados debajo de ella (en cuyo caso deben descubrirse al cabo de un tiempo por medio de otra pequeña incisión quirúrgica), bien dejándolos aflorar al exterior a través de una abertura. En este caso, según las conveniencias y las circunstancias, podrían ser conectados inmediatamente a la prótesis ( carga inmediata ).

En ocasiones, cuando el hueso es insuficiente, se puede utilizar algún material de relleno o recrecido óseo ( hueso autólogo , del propio paciente; hueso liofilizado de bovino; materiales aloplásticos mineralizados; etc,) y procedimientos de fijación u osteosíntesis (como membranas poliméricas, mallas metálicas, minitornillos o minichinchetas).